dic 022013
 

Una inteligente y generosa lectora nos envía un precioso texto donde recuerda sus primeras lecturas de Alba y Mayo… ¡Gracias, Alba! Sigue leyéndonos.

HISTORIA DE DOS PEQUEÑOS TESOROS

Vengo de un sitio mucho más pequeño que Madrid, donde la cultura se ciñe a llamar a su catedral «la bella desconocida». Tal vez el frío haya congelado a estas gentes las ansias de hacer llegar al mundo los fantásticos atardeceres de los campos de castilla o el rico románico que puebla las iglesias de la provincia. Pero, he de reconocer, que ese frío en los lentos días de invierno me hizo encontrar en la lectura desde pequeña mi parque de atracciones, convirtiéndome en un ratoncito de biblioteca que pasaba por estanterías y estanterías cogiendo libros. Continue reading »