jul 212016
 

¡¡Buenos días!!

Hoy os traemos unas recomendaciones literarias para este verano.

NovelasVerano2

La guardia del doctor Klint, Julio Mayol. Tenía dos sueños de infancia, ser cirujano y escribir un libro que contara una historia. Lo segundo me ha llevado más tiempo que lo primero. En realidad, nunca imaginé que llegaría a publicar; menos aún que tuviera el valor de hacerlo sobre mi profesión. Hay que agradecérselo a Gustavo Klint, un personaje nacido en un blog y, por ello, austero, breve, constante, contundente y frío, aunque sólo en la superficie. El es quien ha hecho posible que mis expectativas de la infancia no me destrozaran el presente llenándolo de frustración. 

Corazones inquietos, Kirsten Boas (Trad. María Pilar Lorenzo). Claudia, una argentina de 59 años, aprovecha un congreso en Copenhague para encontrarse con un antiguo novio de sus años de estudiante. El arriesgado reencuentro con el pasado desencadenará en ella un torbellino emocional que, de vuelta en Argentina, la obligará a mirar cara a cara su matrimonio, la relación con su hija adoptiva y las heridas todavía abiertas de la dictadura militar: las desapariciones, las torturas, los asesinatos… 

Te quiero, papá, Álvaro Deudero. Tras recibir una llamada en la que se le informa que su padre ha muerto, Aarón comenzará un viaje en el que desenterrará un secreto de familia que cambiará su vida para siempre y que le obligará a enfrentarse a sí mismo removiendo sus propias raíces y buscando perdonar a quien ya no puede explicarse.

jul 192016
 

¡Buenos días!

Hoy os traemos una nueva reseña, esta vez en el periódico Diario Médico en su sección «Fuera de consulta». Entrevistan a Julio Mayol, Cirujano y director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, que debuta con su primer libro: La guardia del doctor Klint

[...]

P. ¿Es autobiográfico?
R. No en el sentido de que yo sea el personaje, sino que son mis experiencias en el sistema sanitario. Klint, y así se explica en el prólogo, es un personaje creado como el monstruo de Frankenstein, hecho de retazos de los demás. Eso le hace proteiforme, y las experiencias que cuenta son las que se encuentran en cualquier hospital del mundo, porque tienen que ver con la condición humana.

P. ¿Si Klint no tiene filtro, tendrá muchos enemigos?
R.
 A veces. Cuando dice las cosas que piensa a veces descoloca mucho a sus interlocutores, pero, por otro lado, es muy tolerante. Tiene cierto punto de psicopatía… Como muchos cirujanos tiene una granempatía cognitiva: entiende muy bien lo que les pasa a los demás aunque no es capaz de sentirlo. Es una característica que se favorece en los cirujanos, hay que saber entender a los pacientes para intentar ofrecerles consuelo, esperanza… Les invitamos a morir de forma programada y a revivir después. Eso nos convierte en psicópatas sublimados con una utilidad social. Los que no lo manejan bien -pasar de la empatía afectiva a la cognitiva- suelen quemarse en el proceso.

[...]

Puede leerse el artículo completo en www.diariomedico.com

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Julio Mayol, cirujano y director médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. (José Luis Pindado)

jul 122016
 

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«En la clase había un desconocido aire de tristeza, y a la maestra le costaba trabajo pronunciar las palabras que otros días brotaban tan alegres»

Agustín Fernández Paz: «El muro» Homenaje a los niños de 1808, Madrid, Ediciones de la Torre, 2008, p. 89

Nos llega la triste noticia de la muerte de Agustín Fernández Paz, Villalba (Lugo) 29 de mayo de 1947. Descanse en paz.

 

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Dibujo de Federico Delicado para el relato de Agustín Fernández

 

 

jul 082016
 

8 de junio de 1987 fallecía el poeta Gerardo Diego, el menor de 10 hermanos. Su hija, Elena Diego preparó una edición para niños y jóvenes en el año 1985, nadie mejor que ella para combinar el conocimiento adquirido por la convivencia y el amor a su padre con su experiencia docente, para presentarnos al autor de El ciprés de Silos.

9788479601508_04_hWEBRECUERDO DE CLASE

El sol entra en la clase.
El sol es como un gato
que busca los rincones
recónditos y huraños.

El sol entra en la clase
como riendo y cantando.
Es un muchacho más
gozoso entre muchachos.

Resbala en la tarima,
alcanza los escaños
bien bruñidos, se atreve
–qué noche– al encerado;

trepa ya por el mapa
y a sus colores cárdenos
de orografía, azules
de mares encrespados,

verdes, violetas, rosas
de países nostálgicos,
los ilumina, baña
de visos y de rasos,

y allá en el techo altísimo
baila como un canario
–tan vivo y amarillo–
de un vidrio proyectado.

Tibio halago de enero.
El sol, qué mal gramático,
¿quién conjuga o declina
hoy, no es verdad, Horacio?

Y yo olvido mi plática
y acaricio en mi mano
un libro viejo, un libro
que he traído bajo el brazo.

Fluye alegre la charla
del libro soleado
y sus donaires ríen
el sol y sus muchachos.

Gerardo Diego para niños, edición preparada por Elena Diego e ilustrada por Constantino García Gómez, 3.ª edición, primera reimpresión, 1996. Madrid