Archivo por meses: febrero 2018

Reseñas Marina Casado

¡Nuevas referencias en la prensa sobre Marina Casado!

En «El Español»: «ha investigado a Umbral centrándose en su relación con la generación del 27. Da algunas pinceladas de su tesis: habla de su admiración por Lorca (al que le dedicó Lorca, poeta maldito, revolucionario por tocar aspectos arriesgados en plena España franquista), de su respeto por Aleixandre y de su esquizofrenia hacia Cernuda, [...]» https://www.elespanol.com/…/tomate-trago-u…/286472565_0.html

Y en «El Mundo»: «ahonda en la relación de amistad entre Umbral y Alberti, ambos activos cronistas de su época, y aventura nuevas líneas de investigación que podrán rastrear los vínculos del autor» http://www.elmundo.es/…/2018/02/20/5a8c72cd46163f12508b463f…

Ambos artículos hacen referencia a su nuevo ensayo La nostalgia inseparable de Rafael Alberti disponible en nuestra tienda online: http://tienda.edicionesdelatorre.com/…/753-la-nostalgia-ins…

Reseña en La opinión de Murcia

¡Buenos días!

Os traemos una reseña de la mano de La opinión de Murcia, en su suplemento literario han dedicado un gran espacio a nuestro libro Meditaciones y paisajes. 

«Y es muy cierto que, a lo largo de las páginas de este hermoso libro, puede el lector disfrutar de visiones del paisaje comprometidas con el sentimiento y con la sensibilidad. Cita Cano Ballesta, en la introducción al libro, unas palabras de Laín Entralgo en las que valora la relación del ser humano con el paisaje y cómo su meditación le hace sentirlo como algo propio, pero para ello hay que tener lo que el sabio catedrático y académico llamó “ojos contemplativos” tras asegurar que sin ellos no hay paisaje.» Francisco Javier Díez de Revenga

LIBROS, 153, sábado 27 de enero de 2018

nml45

1.    ZAMARRAMALA O “EL MIRADOR DE ALÁ”

Despierta curiosidad  el nombre de este pueblo cercano a Segovia, de claras resonancias rústicas, que fue en otro tiempo tierra de ganaderos, pastores y agricultores.  Según algunos etimólogos, Zamarramala es de origen árabe y viene a significar  “mirador de Alá”. Verdaderamente merece tal nombre, pues se halla situada en un promontorio tan privilegiado que desde su altura se divisa en toda su majestad un larguísimo trecho de la sierra del Guadarrama y la silueta de la vieja capital segoviana. En efecto, la larga línea de cumbres cubiertas de nieve en este agradable y casi primaveral día de febrero se extiende ante nuestros ojos en su impresionante grandeza: Peñalara, Dos Hermanas,  la Bola del Mundo, Siete Picos, Montón de Trigo y, más que todas,  la Mujer Muerta, que desde el fondo domina la ciudad de Segovia agazapada en torno a su catedral. Su histórico y célebre Alcázar pierde prestancia en el conjunto urbano al quedar empequeñecido  en la hondonada donde se juntan los dos ríos, el Eresma y el Clamores.

Segovia desde El mirador de Alá