910. Mañana de inauguración en la Feria del Libro de Madrid 2026

Aquella mañana llegué a la caseta 345 de Ediciones de la Torre a las 9:30, cuando la Feria del Libro de Madrid todavía estaba empezando a desperezarse. Antes de la apertura, todo tenía ese aire de calma tensa de los momentos previos a algo importante. Tocaba dejarlo todo listo: colocamos marcapáginas y folletos para que los visitantes pudieran cogerlos con facilidad, terminamos de ordenar los libros en las estanterías y fuimos repasando los últimos detalles de la caseta.

A las 10:30 subimos la persiana y la Feria empezó para nosotros. Lo bonito fue que el primer visitante del día no fue un desconocido, sino alguien que formaba parte de mi propia historia: el padre Alfonso, que fue mi profesor de Lengua y Literatura en primero de Bachillerato. Me hizo especial ilusión reencontrarme con él allí, precisamente en una caseta llena de libros. Estuvimos hablando de los títulos de Cuentos de la mitología vasca y Cuentos de la mitología celta de la colección Alba y Mayo Narrativa, y durante unos minutos sentí esa extraña y maravillosa mezcla entre pasado y presente que a veces regalan los libros: como si todo encajara de una manera natural.

Pero la mañana todavía guardaba una sorpresa mucho mayor. Sobre las 10:50 se acercaron a la caseta varios señores trajeados del protocolo de la Casa Real para avisarnos de que, con motivo del cincuentenario de Ediciones de la Torre, Su Majestad la reina Letizia quería visitar nuestra caseta para felicitar a José María, fundador y director de Ediciones de la Torre. Recibir aquella noticia en mitad de la inauguración fue uno de esos momentos en los que todo se detiene un segundo y cuesta creerse lo que acabas de escuchar.

Poco después, hacia las 11:05, llegó la reina. Nos saludó uno por uno y felicitó a José María por los cincuenta años de trayectoria de la editorial. Fue una visita breve, pero muy significativa y emocionante para todos los que estábamos allí. José María y la reina hablaron sobre el futuro del libro y de la propia editorial, en una conversación que, por lo que representaba el momento, tenía algo de reconocimiento y también de confianza en todo lo que aún está por venir. Como obsequio, le entregamos tres libros: 40 miradas sobre el libro y su futuro, Antología poética del paisaje de España y El sueño de Laura Blasco.

Después de la visita llegó otra escena muy propia de la Feria, aunque en versión extraordinaria: los medios de comunicación se volcaron enseguida con José María. Querían saber de qué habían hablado, qué impresión había dejado la reina y qué libros se había llevado. Durante buena parte de la mañana la caseta se convirtió, casi sin buscarlo, en uno de los puntos más observados de la inauguración. A lo largo de esas horas nos entrevistaron TVE Informativos, TVE 24 Horas, Canal Real, Onda Madrid, Vanity Fair, La Sexta, ABC y La Razón, todos interesados en recoger lo que acababa de suceder en nuestra caseta.

Y, sin embargo, incluso después de un momento tan poco habitual, la Feria siguió su curso con esa mezcla tan suya de acontecimiento y cercanía. Hacia las 13:00 vino nuestra autora Olira Blesa para presentarnos a su hijo pequeño y llevarse un ejemplar de su libro, Inés más allá del firmamento de agua. Fue una visita entrañable, de esas que recuerdan que una editorial no es solo un catálogo o una caseta en una feria, sino también una red de personas, afectos e historias compartidas.

Más tarde, sobre las 13:30, Francisco García Novell, que estaba firmando ejemplares de su novela El sueño de Laura Blasco, se encontró con una amiga que llevaba unas gafas muy chulas. Puede parecer un detalle pequeño, pero precisamente de esos detalles también está hecha una feria: de encuentros inesperados, conversaciones espontáneas y escenas que quizás no salgan en las fotos oficiales, pero que son las que le dan vida real al día.

A las 14:00 empezamos a bajar la persiana y con ello terminó nuestra mañana de inauguración. Tocó recoger un poco, ordenar de nuevo la caseta y dejarlo todo preparado para volver por la tarde y seguir viviendo esta experiencia. Cuando por fin paramos, me quedó la sensación de haber vivido una mañana difícil de olvidar: una de esas en las que caben el trabajo silencioso de preparar una caseta, la emoción de un reencuentro, la sorpresa de una visita real, el revuelo de los medios y, por encima de todo, la alegría de formar parte de la Feria del Libro de Madrid desde dentro.

Para quienes estuvimos allí, no fue solo una mañana de apertura. Fue una mañana de esas que recuerdan por qué siguen importándonos tanto los libros, las editoriales y todo lo que sucede a su alrededor.

Por Miguel Ángel Solís Villasante.

Foto de Casa Real.

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909. Los lunes con poesía (30)

Los lunes se visten de versos y de verano.

Hoy, Estío nos lleva al silencio de los campos, al calor dorado de la tarde y a esa belleza serena que sólo la poesía sabe nombrar.

Antología poética del paisaje de España

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908. Los lunes con poesía (29)

En Los lunes con poesía volvemos la mirada a un texto tan agudo como actual: La Golfocracia. Una pieza satírica que, con ironía y brillantez, retrata el poder, la apariencia y ciertas grandezas demasiado humanas. Leer estos versos hoy es descubrir cómo la poesía también observa, critica y deja huella.

Un siglo de poesía satirico-burlesca periodística

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907. Los lunes con poesía (28)

Los lunes con poesía nos llevan hoy a la luz serena del norte con Mayo en Asturias, de César Martín Cano, un poema donde la naturaleza, la melancolía y la belleza del paisaje se funden en una misma emoción.

Una lectura para detenerse, respirar y dejar que la palabra nos acompañe en el comienzo de la semana.

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906. Los lunes con poesía (27)

Hoy compartimos En el mes de mayo, de Heinrich Heine, un poema donde la primavera no suaviza del todo la tristeza, sino que la hace más intensa. Entre flores, cielo azul y melancolía, Heine convierte el mes de mayo en un contraste precioso y doloroso.

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905. Los lunes con poesía (26)

En Los lunes con poesía comenzamos la semana con El sudor, de Miguel Hernández, un poema recogido en Viento del pueblo y presente en Miguel Hernández para niños y jóvenes.

Un texto de enorme fuerza que convierte el sudor en símbolo de trabajo, dignidad y vida compartida, poniendo en el centro a quienes levantan el mundo con su esfuerzo cotidiano.

Hoy compartimos unos versos que miran a la tierra, al cuerpo y a la labor humana con respeto y grandeza, y que siguen resonando por su intensidad y su verdad.

Buena ocasión para releer este poema con motivo del 1.º de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

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904. Los lunes con poesía (25)

Octubre de Juan Ramón Jiménez nos envuelve en una atmósfera de calma, belleza y melancolía. Un poema donde el paisaje se vuelve sentimiento y la naturaleza habla en voz baja. 

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903. Descubre un libro a través de su autor (5)

El sueño de Laura Blasco

La historia que narro en este libro no es fruto de mi imaginación, ni tampoco es un capricho literario urdido por mí, como escritor, sino que tropecé con ella, tras una serie de circunstancias fortuitas, cuando la encontré escrita en el interior de una antigua caja de pergamino que compré a una anciana, en un mercado indígena, en la que algunos denominan Babilonia de los Andes, la ciudad de Potosí. Una caja que conservo, desde entonces, con un cariño muy especial.

Confieso que antes de aquel hecho, casual e inesperado, sucedido en 1996, apenas conocía Bolivia, a donde viajaba por vez primera, ni el trabajo de los jesuitas en América, durante el tiempo de las misiones, y tuvieron que pasar algunos años hasta que tomé la decisión de escribir esta novela.

El sueño de Laura Blasco es un homenaje al inmenso tesoro de la memoria. Y he querido plantearlo a través de varios universos diferentes, que confluyen en un emocionante relato de aventuras, inquietante y mágico a la vez: El universo de Laura Blasco, el de su padre, Gabriel, el de unos jesuitas en el siglo XVIII, y el de las mujeres de unos pueblos originarios que todavía viven, como antaño, con el fin de mantener viva la memoria de sus ancestros. Como si se tratara de un inmenso puzzle, estos son los elementos de los que brota la trama argumental de mi novela: la historia de Laura, la hija de Gabriel Blasco, fallecido en un trágico accidente en una carretera de los Andes, que viaja a Bolivia para recoger las cenizas de su padre y, en su primara noche en La Paz, recibe un misterioso mensaje que trastoca por completo sus planes. A partir de aquel momento vive, en compañía de Rubén, un joven periodista boliviano, una apasionante aventura a través de una Bolivia desconocida y fascinante.

Desde el primer momento quise, además, que el eje central del argumento fuera aquella vieja leyenda de la que hablaba el escrito de la misteriosa caja de pergamino que compré en Potosí, que se refería a los fabulosos tesoros que los jesuitas, cuando se enteraron del decreto e expulsión decretado por el rey Carlos III, enterraron en misteriosos túneles y cuevas de la actual Bolivia, de Paraguay, Argentina y Brasil.

¡Menuda amalgama de universos diferentes!, pensaran quizás la mayoría de los futuros lectores de la novela: Una aventura, una historia romántica, un homenaje a la memoria, y un paseo a través de la magia de Bolivia. Así es y, además, confieso sin pudor que El sueño de Laura Blasco he querido que fuera un irrefrenable acto de amor a Bolivia y sus maravillosas gentes, entre las cuales se encuentran la gran cantidad de amigas y amigos entrañables, quienes me inspiraron a cada uno de los personajes de la historia.

Me satisface, también, poder decir que, en este caso, la imagen de la cubierta de la novela forma parte, de manera muy destacada, del relato, ya que constituye un primer eslabón en la narración de la historia. La obra pictórica, Flechero de la Lluvia, de la prestigiosa artista boliviana, María Berenice la Placa, no es tan solo una portada que ilustre el título del libro, sino un auténtico preámbulo, fundamental, que introduce al lector en el contenido de la historia.

Como colofón, y aunque no es una costumbre demasiado habitual que un autor reconozca públicamente la ingente labor realizada por el equipo editorial, en este caso quiero hacerlo porque me siento muy orgulloso de formar parte, con este libro, de la celebración del 50 aniversario de Ediciones de la Torre, una pequeña editorial, nacida en mayo de 1976, con el espíritu de concebir la edición como una auténtica función social. A lo largo de estos años han publicado varios centenares de títulos que la han acreditado como un punto de referencia de calidad, tanto por el valor de sus autores como por el cuidado exquisito en la edición de sus obras. Ediciones de la Torre nació hace cincuenta años con una tarjeta de presentación en la que se declaraba que consideraban a la cultura como una función germinativa en la que las ideas, los conocimientos, la belleza y la creación humana dan instrumentos para transformar día a día y entre todos nuestra sociedad. Y esa sigue siendo la esencia de su trabajo en la actualidad.

En definitiva, como autor de la novela El sueño de Laura Blasco, me siento muy complacido por haber regresado a la editorial en la que, en 1989, me dieron la oportunidad de publicar un ensayo sobre la prensa en la escuela, que fue el primer titulo del denominado Proyecto Didáctico Quirón; y de nuevo ahora, me sentiría también muy satisfecho si lograra despertar en el lector el interés por mi nuevo libro -en este caso una novela- y contagiarle mi fascinación por el inmenso tesoro de la memoria, individual y colectiva.

Francisco García Novell

Autor de El Sueño de Laura Blasco

22 de abril de 2026

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902. Los lunes con poesía (24)

En Los lunes con poesía comenzamos la semana de la mano de Antonio Machado y su poema “¿Eres tú, Guadarrama, viejo amigo…?”, un canto lleno de nostalgia, paisaje y memoria. En estos versos, Guadarrama no es solo una sierra, sino también un lugar del alma, un viejo amigo al que el poeta vuelve con emoción.

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901. Los lunes con poesía (23)

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